Sucedió con 451 editores, aquel sello que surgió, publicó y murió, y cuyos libros mejores (El desierto y su semilla; Autorretrato) vagan por las librerías de lance como los fantasmas de un catálago. Y sucede con Malpaso, sello nuevo, de apenas tres años, que tira de españoles, músicos, terroristas y obra menor de Amis o Vonnegut. Qué sucede. Sucede que, para el diseño de sus libros, han buscado a alguien que le guste mucho el diseño; pero mucho/mucho; en lugar de a alguien a quien le guste leer. Así, sus libros, como cosa, puede que hasta molen; pero como vehículo de...
3comentario(s)
Suscribirse a Pablo Aranda