En su libro sobre la poesía, Ezra Pound dijo a los niños que la autoridad era como un cheque de un millón de euros: lo único que importa es quién extiende el cheque. El cheque, solo, papel y arena de Arabia, no vale una puta mierda. El cheque se vuelve en blanco en blogger, donde sólo se necesitan tres minutos para alzar la tribuna desde la que propalar tus gilipolleces y comprobar que, lo que es pegar al saco del gym, lo puede hacer cualquiera. Muchos aspirantes al pugilato de la literatura no se dan cuenta de que hasta el saco se ríe de ellos y sus entrecortados...
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