Pocas manos y no tantos maestros encontramos en los ensayos selectos del premio Nobel José María Coetzee, publicados en dos volúmenes. Los dos volúmenes han quedado monos, manos. Monos de ilustraciones complementarias que da todo el gusto juntar los libros sobre una mesa y casar los dibujos, de uno que dibuja. En realidad la ilustración no tiene nada que ver ni con libros, ni con crítica literaria, ni con José María. Son tan bonitos que podrían ilustrar pecfectamente cualquier otra cosa. El Mein Kampf, por ejemplo. Los textos recogidos en Las manos de los maestros deben de...
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