Leer para saber es más o menos lo contrario de leer, si a la literatura nos ceñimos. Quien lee una novela para aprender algo bastardea toda la historia de la creación literaria, desde Homero como poco. Leer es leer, del mismo modo que comer es ingerir alimentos. Nadie come para sacarse el carné de conducir o para aprenderse las calorías de los alimentos. Las editoriales creen que la gente come para memorizar las calorías de los alimentos, y por eso, y porque este año algo se cumple y redondea de la Santa llamada Teresa, y de Ávila, han decidido inundar celebrativamente las...
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