Brilla, mar del Edén

En Mal-herido comentamos la última novela de Andrés Ibáñez:

No he dejado de pensar, mientras devoraba estas 750 páginas, en cuántos lectores ha tenido Brilla, mar del Edén. A nuestro modo, los lectores de este libro también somos supervivientes de un avión que no sabemos dónde se ha estrellado.

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raudo 231

Volviendo de la biblioteca, donde he sacado en préstamo una guía de viajes, me acuerdo -obviamente: "de pronto"- de un símil que escribí el otro día, y en el que comparaba una sensación con otra, la sensación cuando se hace algo con la sensación cuando se hace otra cosa, siendo esta acción última la de unir los pedazos de una figurilla de porcelana, nada más romperse, gesto inútil y eterno, gesto que me ha dado que pensar, pues, como en otras acciones -llegar por ejemplo a un museo, a una iglesia, a un lugar turístico, para visitarlo, y ver desde lejos que está cerrado a cal y canto y, sin