Enviado por MH el Lunes, Octubre 12, 2015 - 19:22

Juan Mal-herido ha disfrutado estos días de la biografía de Alan Sillitoe, uno de esos grandes escritores ingleses opacados por otros escritores ingleses aún más grandes -o puede que no.

Así comienza la reseña de La vida sin armadura:

Alan Sillitoe es uno de esos grandes escritores del siglo XX que nadie recordará en el siglo XXII. El siglo XXI aún lo edita en español (Impedimenta), pero hacia 2049 no creo que ya lo lea nadie. Era un escritor del montón bueno, pero también del montón estético: no hizo nada nuevo, no dejó fotos con sombrero, no se folló a su hija ni ganó el premio Nobel. Yo creo que era básicamente un buen hombre.

Completa, aquí.

Enviado por MH el Martes, Octubre 6, 2015 - 14:47

Un buen lío se hace Juan Mal-herido con el nombre de Macedonio Fernández, al hilo de su obra cumbre Museo de la Novela de la Eterna, que todavía está tratando de leer. Un extracto:

Bueno, pues te ponen Macedonio y ya te han jodido. Qué nombre, por dios. Macedonio Fernández se llama Macedonio, a buen seguro, porque se apellida Fernández. Sus padres pensarían -aunque, en rigor, los padres no piensan: si pensaran un poco, no serían padres- que qué mierda de vida iba a ser la de uno llamado Juan Fernández o Pedro Fernández o -para el caso- Rosa o María Fernández, así que buscaron los nombres más imbéciles del santoral o de lo que haiga allá en la Argentina, y encontraron Macedonio. Y Macedonio Fernández tuvo una mierda de vida. 

El lío completo, aquí.

Enviado por MH el Lunes, Septiembre 28, 2015 - 15:07

Juan Mal-herido ha leído los Diarios de Iñaki Uriarte y Estilo rico, estilo pobre, de Luis Magrinyà. En los dos textos ha encontrado una apología de la sencillez gramatical y del estilo "desnudo". Dice:

Los Diarios de Iñaki Uriarte están bien. Le gusta la prosa sencilla. ¿Para qué complicarse? Una frase corta y, luego, otra frase corta. Cuenta su vida, más o menos. Es rentista. Lee. Escribe poco. Los diarios 1999-2003 ocupan 180 páginas: 50 páginas por año, 4 páginas por mes, 3 frases (cortas) por día. La frase anterior nos ha quedado demasiado larga. Escribir con sencillez es lo más difícil.

Post completo, aquí.

Enviado por MH el Jueves, Septiembre 10, 2015 - 17:38

Alberto Olmos impartió un taller sobre novela contemporánea a principios del mes de julio. La semana del 21 al 25 de septiembre, lo repetirá; nuevamente en Billar de Letras

El curso se titula "El canon del futuro: novela española del siglo XXI". Se trata de un repaso a la narrativa española producida desde el año 2000 hasta hoy mismo, en el que se proponen obras destacables y se establecen las líneas estéticas predominantes. Numerosos autores serán revisados en el taller, de 15 horas de duración. Se leerán extractos de sus obras y se realizarán ejercicios prácticos.

Éste es el programa del taller, ligeramente modificado respecto al que se desarrollaró en julio:

Programa:

Día 1- ¿Lo mejor del siglo? Javier Marías, Enrique Vila-Matas, Andrés Trapiello, Luisgé Martín, Eloy Tizón, Javier Cercas, Antonio Orejudo, Cristina Sánchez-Andrade.

Día 2- Literatura y política: Constantino Bértolo, Elvira Navarro, Isaac Rosa, Javier Pérez Andújar, Belén Gopegui, Rafael Reig, Marta Sanz, Carlos Pardo, Fernando San Basilio, Fernando Aramburu.

Día 3- ¡Vuelve España!: Jesús Carrasco, Pablo Gutiérrez, Sergio del Molino, Montero Gonzalez, Juan Manuel de Prada, Fernando Royuela, Juan Gómez Bárcena, Óscar Esquivias.

Día 4- Modernos: que inventen ellos: Ray Loriga, Agustín Fernández Mallo, Andrés Ibáñez, Jorge Carrión, Manuel Vilas, Laura Fernández, Mercedes Cebrián, Eloy Fernández Porta, Juan Francisco Ferré.

Día 5- Íntimos, raros, minoritarios: Milena Busquets, Andrés Barba, Sara Mesa, Rubén Martín Giráldez, Unai Elorriaga, Aixa de la Cruz, Jon Bilbao, Esther García Llovet, Mario Cuenca Sandoval. 

Enviado por MH el Miércoles, Septiembre 9, 2015 - 00:32

Lunes populoso en Lector Mal-herido. Juan reseña cinco libros cinco, con resultados variopintos. A saber:

Virutas de taller, de Miguel d'Ors

El comensal, de Gabriela Ybarra

El hijo, de Michel Rostain

La novela múltiple, de Adam Thrilwell

El caso del perro de los Baskerville, de Pierre Bayard

Puedes leer las cinco reseñas en este post.

Enviado por alb el Lunes, Septiembre 7, 2015 - 04:06

"Lo mejor que hizo nunca la editorial Melusina, sello fundado en Barcelona por José Pons, fue publicarme a mí."

Con esta frase cargada de sensatez comienza La mala entrevista 7, realizada a la editora de Melusina Elisabeth Falomir.

Un extracto:

Melusina ha publicado dos manuales sobre poliamor. ¿Está el asunto más en boga que hace años? ¿Cómo definirías brevemente el “poliamor”?

Empiezo por el final: el poliamor consiste en abandonar de forma consensuada la imposición de la monogamia. Partiendo de la evidente multiplicidad del deseo, se acepta la posibilidad de mantener más de una relación amorosa o sexual, de forma simultánea y con varias personas, con el conocimiento y aprobación de todas ellas. Puede darse en parejas o personas solteras, con distintos grados de compromiso y estructura. Resumiendo mucho podríamos hablar de una «promiscuidad ética», aunque a menudo la complejidad de las estructuras afectivas no-monógamas va más allá.

Contestando a la primera pregunta: creo que parejas abiertas ha habido siempre, pero el concepto de poliamor añade ingredientes nuevos e interesantes a la fórmula habitual.

¿Cómo describirías la situación o representación de la mujer en todos los estamentos del mundo editorial: buena, mala, regular, aceptable? ¿Hay más mujeres reconocidas como editoras que como autoras? ¿Crees que el mundo editorial es particularmente patriarcal?

Diría que las autoras disfrutan de más reconocimiento, lo cual por otra parte no es ninguna sorpresa: la edición es un oficio invisible —reivindico que así sea, me gusta pensarnos como ninjas de lo literario— y en general, salvo excepciones contadas, incluso los nombres de editores-hombres son desconocidos para el lector medio.

Para leer la entrevista completa: aquí.

Enviado por MH el Lunes, Agosto 31, 2015 - 19:34

Juan Mal-herido acaba agosto reseñando Ornamento, una estupenda novela del colombiano Juan Cárdenas. Un extracto de la reseña:

De Juan [misterio] Cárdenas hemos reseñado aquí hace años la que fue su primera novela, Zumbido, publicada por el desaparecido sello 451 editores. Eran otros tiempos. Había 451 editores.

Ahora, con menos editores, menos lectores, y tantos escritores que da como pena no tener en Madrid una plaza con un monumento al escritor caído, Juan [algo] Cárdenas (Colombia) publica en Periférica Ornamento. Ya publicó con en el pabellón cacereño Los estratos. Entre 451 editores y Periférica, Cárdenas perdió algo, un misterio.

Reseña completa aquí.

Enviado por MH el Lunes, Agosto 24, 2015 - 17:43

Juan Mal-herido reseña hoy con bastante agrado el ensayo Elogio del papel, de Roberto Casati, a pesar de que el título en español despista bastante. Casati se opone en verdad al "colonialismo digital", con tolerancia y mucho conocimiento. Un extracto de la reseña:

Dice Casati que "es bien sabido que el libro está en dificultades, incluso sin competidores, y, para más inri, que "la lectura ha sido robada". Y añade: "La transformación conceptual que el iPad ha llevado a la escena de la tecnología de masas es tan sencilla como radical. Hasta que el iPad hizo su aparición, los ordenadores eran principalmente, por no decir exclusivamente, herramientas de producción intelectual. Ahora bien, por primera vez, hemos visto surgir un ordenador que es básicamente una herramienta de consumo intelectual."

Post completo aquí.

Enviado por MH el Martes, Agosto 18, 2015 - 20:05

Juan Mal-herido comenta esta semana la primera página de El guardián invisible, de Dolores Redondo. ¿Qué le habrá parecido? Puedes comprobarlo pinchando el enlace al pie de este post. Entre medias, el comienzo de El guardián invisible. Prueben en casa.

Ainhoa Elizasu fue la segunda víctima del basajaun, aunque entonces la prensa todavía no lo llamaba así. Fue un poco más tarde cuando trascendió que alrededor de los cadáveres aparecían pelos de animal, restos de piel y rastros dudosamente humanos, unidos a una especie de fúnebre ceremonia de purificación. Una fuerza maligna, telúrica y ancestral parecía haber marcado los cuerpos de aquellas casi niñas con la ropa rasgada, el vello púbico rasurado y las manos dispuestas en actitud virginal.

Cuando la avisaban de madrugada para acudir al escenario de un crimen, la inspectora Amaia Salazar siempre realizaba el mismo ritual: apagaba el despertador para que no molestase a James por la mañana, cogía su ropa y su teléfono formando un montón y bajaba muy despacio las escaleras hasta llegar a la cocina. Se vestía mientras tomaba un café con leche y dejaba una nota para su marido, para meterse después en el coche y conducir absorta en pensamientos hueros, ruido blanco que siempre ocupaba su mente cuando despertaba antes del amanecer y que la acompañaban como restos de una vigilia inconclusa, a pesar de conducir durante más de una hora desde Pamplona hasta el escenario donde una víctima esperaba. Trazó una curva demasiado cerrada y el chirrido de las ruedas le hizo tomar conciencia de lo distraída que estaba; se obligó entonces a prestar atención a la sinuosa carretera ascedente que se adentraba en los tupidos bosques que rodeaban Elizondo. Cinco minutos más tarde detuvo el coche junto a una baliza y reconoció el deportivo del doctor Jorge San Martín y el todoterreno de la jueza Estébanez. Bajó del vehículo y se dirigió a la parte trasera, de donde sacó unas botas de goma, que se calzó apoyada en el maletero mientras el subinspector Jonan Etxaide y el inspector Montes se acercaban.

Comentario de texto a cargo de Juan Mal-herido aquí.

Enviado por alb el Lunes, Agosto 10, 2015 - 15:03

Poco le ha costado a Juan Mal-herido leer Cosmotheoros, de Rubén Martín Giráldez, libro del que se declara fan absoluto sin -a eso vamos- leerlo. Un extracto de la reseña:

Rubén Martín Giráldez ratifica en Cosmotheoros que él no quiere alcanzar la gloria como Rubén Martín Giráldez, que se prefiere otro y que se prefiere inventándose en otros; en confluencia con su extrema modestia, ni siquiera lo tienes que leer: sólo tienes que conocerlo y hablar de sus libros. Giráldez publicó anteriormente Menos joven, que también era un libro debajo de un libro con un autor debajo del autor. Sepultar la autoría y enterrar el vínculo de contemporaneidad de una obra con su tiempo parecen ser los asuntos que preocupan a Rubén Martín Giráldez, amén de que nadie lo lea. 

Post completo aquí.

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