Enviado por MH el Lunes, Noviembre 3, 2014 - 15:27

Juan Mal-herido ha tratado de no leerse todos los cuentos de Julio Ramón Ribeyro. Sin embargo, ha leído bastantes. Así comienza su post de hoy:

La palabra del mudo son 1.000 páginas de cuentos. El reto aquí es saltarse, como poco, ochocientas, evitar el ataque epiléptico, como cuando se juega a destripar zombies en las consolas, que no se puede estar todo el día en ello.

Nada más perjudicial para Ribeyro que leer todos sus cuentos seguidos, con determinación masoca. Lo mejor es leer los cuentos que yo os diga que leáis.

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Enviado por MH el Jueves, Octubre 30, 2014 - 11:50

La mejor de las opiniones expresa hoy Lector Mal-herido sobre El bigote, de Emmanuel Carrère:

No sé qué hueco o inhibición, qué circunstancia o capricho, cuáles criterios o cuántos motivos ha encontrado Anagrama en 2014 para publicar esta novela de 1985. Ojalá la hubiera publicado en 1986.

El bigote la escribió Carrère con 28 años, y en 36 días. Quizá El bigote es tan buena porque se escribió en los delirios de grandeza de la juventud, o tal vez en un furioso mes de inspiración napoleónica. Sea como fuere, El bigote es la mejor novela de Emmanuel Carrère, y uno de los relatos imprescindibles y probablemente perdurabilísimos de los últimos cuarenta años de escribir cosas en Europa.

Post completo AQUÍ

Enviado por MH el Martes, Octubre 28, 2014 - 13:30

La corrupción es una pasividad conveniente, y no tanto un modo activo de enriquecerse con dineros marginales, y por eso hay tantos "corruptos", porque hay muchos "pasivos", personas que llegan y no quieren molestar, resultar discriminados por su oposición a las costumbres del lugar (el ayuntamiento, la literatura, las oficinas de una empresa), y, cuando se quieren dar cuenta, ya están incorporados a la mecánica tradicional gracias a la cual funcionan las cosas (la corrupción es, también, un modo de que las cosas funcionen, como escribía alguien en su Historia de la corrupción, un italiano, que llegaba a recoger afirmaciones como ésta: Sin corrupción, no habría metro en Milán), y así se ve o comprueba por todas partes, el primerizo que llega al mundo de los libros y enseguida es orillado, porque no accede a comportarse con la hipocresía adecuada, ni a participar en concursos de novela donde le han invitado a participar, ni a reseñar positivamente o citar positivamente en una entrevista o presentar muy positivamente en un evento una novela de alguien que, no gustándole nada como escritor, resulta ser influyente, y de tus halagos falsos -incluso a sabiendas de que son falsos- el influyente hará para ti una carrera, te invitará a un festival que dirige, te meterá en una revista que controla, por no hablar de la compra de pisos en España: yo nunca he visto comprar un piso sin que medie dinero negro, siempre el comprador lleva consigo un sobre con varios miles de euros, la propia persona de la inmobiliaria puede llegar a convencer al comprador de que las-cosas-se-hacen-así, y así se hacen las cosas, que levante la mano el dueño de un piso que no haya pagado una parte en negro, que levante la mano el dueño de un piso que haya abonado su coste íntegro mediante transferencia constatada, contemos esas manos, la corrupción no mancha a veces la realidad, la corrupción es la realidad, nuestra realidad, no creo que haya un solo ayuntamiento en España, de más de 5.000 habitantes, que, investigado minuciosamente, no mereciera finalmente detenciones, por eso el corrupto va siempre con la cabeza alta, por eso no siente ninguna culpabilidad, porque entiende que todos-lo-hacen y que, si le han pillado a él, bien podrían haber pillado a otros, o los pillarán próximamente, o, en todo caso, si hay metro en Milán, se debe a él, que es que la gente no acaba de asumirlo.

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Enviado por MH el Lunes, Octubre 27, 2014 - 15:18

Dos extraños compañeros de post hoy en Lector Mal-herido: la novela Karoo, de Steve Tesich, y los artículos reunidos en Leer o no leer, de Virginia Woolf.

Os lo juro: es posible leer una reseña de Virginia Woolf sin enterarse en ningún momento de qué puto libro está hablando.

Post completo, AQUÍ.

Enviado por MH el Martes, Octubre 21, 2014 - 21:48

Lector Mal-herido acaba de reseñas Diario, de André Gide. Así comienza el post:

El diario no tiene otra razón de ser que la celebración de la cotidianidad. Uno escribe un diario porque no le pasa nada, sólo esa vida en paños menores que ni sale en la prensa ni le interesa a tus amigos. Se hacen diarios para escucharse vivir, y cuando esa escucha es atenta, descarnada, luego parece que se ha hecho un libro para los otros.

Reseña completa: AQUÍ

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Enviado por MH el Domingo, Octubre 19, 2014 - 15:12

Al tiempo que se desarrolla la noticia de que la práctica totalidad de los directivos y consejeros de aquella Caja Madrid hoy desaparecida dispusieron durante años de unas tarjetas de crédito singulares, con las que podían hacer prácticamente todo el gasto que les apeteciera, cae en mis manos el libro Los millones de Brewster, obra publicada en 1902 por George Barr McCutcheon, y que cuenta una historia que conozco por la televisión, por alguna película, pues nueve veces se ha llevado al cine esta novela, aunque su argumento uno diría que procede directamente de la tribu capitalista, de los mitos de nuestros ancestros monederos, pues así de pueril e iluso resulta, de inmediato y de goloso: un hombre ha de gastar un millón de dólares en un año, millón que ha heredado de un familiar, pues otro familiar le ha dejado poco después 7 millones de dólares y sólo puede recibirlos si suplantan la herencia anterior, dado que ambos testadores se odiaban y uno no quiere que su dinero "se mezcle" con el del otro, de modo que el doble heredero se pone a la tarea del dispendio, que no es tan fácil como podría creerse, y en esos gastos de la novela ando, mientras me entero de en qué gastaban, a su vez, su dinero regalado Blesa o Rato, fulano de IU y mengano del sindicato, pasteles, sujetadores y Disneylandia, y oigo el runrún de los comentaristas escandalizados, el despotrique comunal de la sociedad, que no entiende muchas cosas, entre ellas, que alguien con un sueldo de 3 millones de euros pudiera echar mano del cepillo del capital, como un mangante cualquiera, cutre y misérrimo, y sin embargo, leyendo la novela, acabo por intuir una respuesta, pues yo mismo no daba crédito a que, estando bien pagado, uno pudiera hacer gasto de un dinero en el limbo, de unos caudales genéricos, y esa respuesta es que, justamente, el placer mayor del gasto no es gastar lo que uno ha ganado, no es pagar con sudor, es pagar por pagar, hacer circular billetes que desdramaticen la labor diaria de ganarse la vida, así sea ésta una vida muy bien ganada, pues nada puede igualar la felicidad de que el dinero no exista, de la barra libre y de las puertas abiertas, ya que el dinero ganado conserva un rictus serio, pertinente, que se te impone, mientras que el dinero que no-vale-nada ni siquiera se gasta, sólo se mueve, se cambia de sitio, se deja correr con esa alegría con la que los niños abren los grifos en los parques.

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Enviado por alb el Viernes, Octubre 17, 2014 - 20:31

Juan se ha leído La fiesta de la insignificancia, de Milan Kundera. "Ni fu ni fa", opina. Y más:

Todos los libros de Milan Kundera podrían titularse La insoportable levedad del ser. Si vamos a eso, todos los libros de todo el mundo deberían titularse La insoportable levedad del ser, incluso los de halterofilia. Es un título que queda bien con cualquier cosa, en cualquier casa y caso, que vende. Pero ¿qué quiere decir? Yo os lo digo: quiere decir que vende.

Ver reseña completa: aquí

Enviado por MH el Martes, Octubre 14, 2014 - 01:07

Lector Mal-herido no le pasa una a AM Homes, que acaba de infligirnos su Ojalá nos perdonen.

Un extracto de la reseña:

En un gesto muy de mediocridad española (incluso: hispana), el libro termina con un agradecimiento comunal, a cerca de treinta personas. Cuantas más personas comparecen en los agradecimientos de un libro, más talento social tiene su autor para tapar un muy escaso talento literario. Esto es, sencillamente, indiscutible.

¿A quién da las gracias AM Homes? A Zadie Smith, a William Boyd, a Salman Rushdie, a Andrew Wylie, a los "abogados" Marc H. Glick y a [como sea]; a su editor también. En resumen: Homes da las gracias básicamente por no tener ni puta idea de escribir y, a pesar de ello, ser escritora.

Post completo: aquí.

Enviado por MH el Miércoles, Octubre 8, 2014 - 15:40

Extraños compañeros de reseña hoy en Lector Mal-herido: Vía revolucionaria, de Richard Yates, y La experiencia dramática, de Sergio Chejfec. Un extracto de la crítica:

El asunto con Chejfec -el libro me ha gustado mucho- es que resulta demasiado inteligente. Pensé mucho en la inteligencia mientras leía este libro. Hay gente que cree que Murakami es inteligente; hay gente que cree que Franzen es inteligente; etc. La clave es ésta: todos nos creemos inteligentes y sólo leemos los libros que nos lo demuestran. Hagan cuentas.

Completa, aquí.

Enviado por alb el Miércoles, Octubre 1, 2014 - 12:55

Mañana jueves 2 de octubre, participaré en una charla sobre Literatura contemporánea en el Liber de Barcelona. Este es el cartel:

Literatura contemporánea: Lucía Lijtmaer, Manuel Vilas, Agustín Fernández Mallo, Alberto Olmos

Jueves 2 de octubre

20:00h

Fira de Barcelona, Palacio 8, La Librería

Lucía Lijtmaer conversa sobre libros con

Manuel Vilas

Agustín Fernández Mallo

Alberto Olmos

http://ferialiber.com/events/literatura-contemporanea-2/

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