... que levante la mano el dueño de un piso que no haya pagado una parte en negro... (raudo 305)

La corrupción es una pasividad conveniente, y no tanto un modo activo de enriquecerse con dineros marginales, y por eso hay tantos "corruptos", porque hay muchos "pasivos", personas que llegan y no quieren molestar, resultar discriminados por su oposición a las costumbres del lugar (el ayuntamiento, la literatura, las oficinas de una empresa), y, cuando se quieren dar cuenta, ya están incorporados a la mecánica tradicional gracias a la cual funcionan las cosas (la corrupción es, también, un modo de que las cosas funcionen, como escribía alguien en su Historia de la corrupción, un italiano, que llegaba a recoger afirmaciones como ésta: Sin corrupción, no habría metro en Milán), y así se ve o comprueba por todas partes, el primerizo que llega al mundo de los libros y enseguida es orillado, porque no accede a comportarse con la hipocresía adecuada, ni a participar en concursos de novela donde le han invitado a participar, ni a reseñar positivamente o citar positivamente en una entrevista o presentar muy positivamente en un evento una novela de alguien que, no gustándole nada como escritor, resulta ser influyente, y de tus halagos falsos -incluso a sabiendas de que son falsos- el influyente hará para ti una carrera, te invitará a un festival que dirige, te meterá en una revista que controla, por no hablar de la compra de pisos en España: yo nunca he visto comprar un piso sin que medie dinero negro, siempre el comprador lleva consigo un sobre con varios miles de euros, la propia persona de la inmobiliaria puede llegar a convencer al comprador de que las-cosas-se-hacen-así, y así se hacen las cosas, que levante la mano el dueño de un piso que no haya pagado una parte en negro, que levante la mano el dueño de un piso que haya abonado su coste íntegro mediante transferencia constatada, contemos esas manos, la corrupción no mancha a veces la realidad, la corrupción es la realidad, nuestra realidad, no creo que haya un solo ayuntamiento en España, de más de 5.000 habitantes, que, investigado minuciosamente, no mereciera finalmente detenciones, por eso el corrupto va siempre con la cabeza alta, por eso no siente ninguna culpabilidad, porque entiende que todos-lo-hacen y que, si le han pillado a él, bien podrían haber pillado a otros, o los pillarán próximamente, o, en todo caso, si hay metro en Milán, se debe a él, que es que la gente no acaba de asumirlo.

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