Pelucas, látigos y deudas

Juan Mal-herido ha pasado un rato estupendo leyendo El señor Norris cambia de tren, la novela de un treinteñero Christopher Isherwood que mezcla sadomaso con nazismo. Dice:

Norris es un personaje extraordinario: coqueto, medio marica, gustoso del látigo y comunista; con deudas eternas y un criado malévolo, un secretario, en rigor, que le controla los gastos.

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