Kurt Wallander y los refugiados

Como homenaje y despedida, Juan Mal-herido ha leído la primera novela de la saga de Kurt Wallander: Asesinos sin rostro, de Henning Mankell. No le pareció mal, aunque encontró varios pasajes de esta guisa:

"Durante breves instantes podía advertir en sí mismo ciertas simpatías contradictorias por algunos de los argumentos xenófobos que salieron a la luz en las discusiones y en la prensa durante el tiempo que duró el juicio. ¿Tenían el gobierno y el Departamento de Inmigración en realidad algún control sobre el tipo de gente que entraba en Suecia?¿Quién era refugiado y quién un buscador de fortuna?"

La reseña completa aquí.

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