Enviado por alb el Martes, Julio 4, 2017 - 12:00

Otra novela corta de McEwan que se ha ventilado Juan Mal-herido. Parece que McEwan lo hace todo bien, aunque no le guste lucirse. Dice la reseña:

La clave de McEwan, según dicen los mismos contraportadistas de Anagrama, es su invisibilidad. Es un autor que no desgasta su voz, porque apenas tiene una voz propia, carismática y totalitaria. Está siempre, este buen hombre cejijunto -ver fotos de joven- un paso por detrás de su historia, al servicio de los personajes, sin estilo ni pretensiones.

Completa aquí.

Enviado por admin el Martes, Julio 4, 2017 - 11:56

Juan Mal-herido sigue leyendo diarios de Andrés Trapiello.

Ya sólo puede ser que le gustan.

Aquí, la reseña de La Manía.